Versículo Isaías 41:10 Completo y con Explicación

Isaías 41 10 de la Biblia

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. Reina-Valera 1960.

 

Versículo Isaías 41:10 completo en audio

A continuación, os dejamos un bonito vídeo que narra uno de los mejores versículos cristianos, esperamos que lo disfrutéis mucho:

No temas por que YO estoy contigo! Isaías 41 10

Contexto histórico de Isaías 41:10

El versículo bíblico Isaías 41:10 es uno de los más buscados y recurridos de las Sagradas Escrituras. Se trata de unas palabras que nos transmiten al momento una agradable sensación de seguridad. Al leer Isaías 41:10 conocemos directamente la misericordia, la justicia, la bondad y la piedad de Dios. Es normal por tanto que nos acompañe un hermoso sentimiento de felicidad nada más terminemos de pronunciar este bello versículo.

Para comprender toda la profundidad de Isaías 41:10 es preciso que ubiquemos el nacimiento de estas sagradas palabras en su contexto histórico.

El libro de Isaías refleja un período de amenaza. Un tiempo en el que el imperio Asirio se está expandiendo por el mundo, llegando a conquistar incluso el Reino de Israel.

A día de hoy, parece existir un consenso casi unánime por parte de historiadores y estudiosos de la Biblia sobre la triple autoría del libro del Profeta Isaías.

  • Primer Isaías. Capítulos del 1 al 39.
  • Segundo Isaías. Capítulos del 40 al 55.
  • Tercer Isaías. Capítulos del 56 al 66.

El versículo Isaías 41:10 sería atribuido por tanto al segundo Isaías, un profeta anónimo del exilio.

Como podremos comprobar más adelante, el tema fundamental del capítulo 41 es el consuelo. Un consuelo muy necesario para quienes están soportando la humillación del destierro en esa dura época.

Miles de años después, las mismas palabras escritas para reconfortar a los antiguos pobladores de Israel, llegan a nosotros para recordarnos que no estamos solos.

Dios quiere que recordemos que somos sus hijos. Quiere que sintamos su presencia y su protección, y así lo hacemos cada vez que recurrimos a Isaías 41:10.

Isaías 41 en español al completo y en letra grande (Biblia Reina-Valera 1960)

La mejor forma de situar y comprender el versículo Isaías 41:10 es mostrarlo dentro del capítulo del que forma parte.

A continuación, os dejamos con el capítulo 41 del libro del Profeta Isaías al completo de la versión de la Biblia Reina-Valera 1960. Además, el tamaño de la letra es más grande para facilitar su lectura:

41  Escuchadme, costas, y esfuércense los pueblos; acérquense, y entonces hablen; estemos juntamente a juicio.

¿Quién despertó del oriente al justo, lo llamó para que le siguiese, entregó delante de él naciones, y le hizo enseñorear de reyes; los entregó a su espada como polvo, como hojarasca que su arco arrebata?

Los siguió, pasó en paz por camino por donde sus pies nunca habían entrado.

¿Quién hizo y realizó esto? ¿Quién llama las generaciones desde el principio? Yo Jehová, el primero, y yo mismo con los postreros.

Las costas vieron, y tuvieron temor; los confines de la tierra se espantaron; se congregaron, y vinieron.

Cada cual ayudó a su vecino, y a su hermano dijo: Esfuérzate.

El carpintero animó al platero, y el que alisaba con martillo al que batía en el yunque, diciendo: Buena está la soldadura; y lo afirmó con clavos, para que no se moviese.

Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo.

Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché.

10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

11 He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo.

12 Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra.

13 Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.

14 No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor.

15 He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes; trillarás montes y los molerás, y collados reducirás a tamo.

16 Los aventarás, y los llevará el viento, y los esparcirá el torbellino; pero tú te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel.

17 Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé.

18 En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca.

19 Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos y bojes juntamente,

20 para que vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo creó.

21 Alegad por vuestra causa, dice Jehová; presentad vuestras pruebas, dice el Rey de Jacob.

22 Traigan, anúnciennos lo que ha de venir; dígannos lo que ha pasado desde el principio, y pondremos nuestro corazón en ello; sepamos también su postrimería, y hacednos entender lo que ha de venir.

23 Dadnos nuevas de lo que ha de ser después, para que sepamos que vosotros sois dioses; o a lo menos haced bien, o mal, para que tengamos qué contar, y juntamente nos maravillemos.

24 He aquí que vosotros sois nada, y vuestras obras vanidad; abominación es el que os escogió.

25 Del norte levanté a uno, y vendrá; del nacimiento del sol invocará mi nombre; y pisoteará príncipes como lodo, y como pisa el barro el alfarero.

26 ¿Quién lo anunció desde el principio, para que sepamos; o de tiempo atrás, y diremos: Es justo? Cierto, no hay quien anuncie; sí, no hay quien enseñe; ciertamente no hay quien oiga vuestras palabras.

27 Yo soy el primero que he enseñado estas cosas a Sion, y a Jerusalén daré un mensajero de alegres nuevas.

28 Miré, y no había ninguno; y pregunté de estas cosas, y ningún consejero hubo; les pregunté, y no respondieron palabra.

29 He aquí, todos son vanidad, y las obras de ellos nada; viento y vanidad son sus imágenes fundidas.

Explicación de isaías 41:10

Desgranemos frase por frase el significado del versículo Isaías 41:10.

No temas porque yo soy tu dios

“No temas, porque yo estoy contigo”.

El versículo empieza con unas palabras que inequívocamente nos señalan nuestra facultad de vencer al miedo gracias a nuestra fe en Dios.

Todas nuestras preocupaciones sobre el futuro, la familia, el trabajo, etc., pueden sumarse y llevarnos al estrés y a la ansiedad, que no dejan de ser 2 caras más del miedo.

Esta frase nos tranquiliza y nos da paz, pues es indicadora de que Dios está presente, siempre atento y dispuesto a cuidarnos.

“No desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo”.

En otras palabras: no te rindas porque yo soy tu Dios que te fortaleceré.

En el Reino de Dios no desfalleceremos jamás, pues Él nos dota de toda la energía y fuerza necesarias para sobreponernos a cualquier dificultad por dura que sea.

Dios es el descanso; nuestro apoyo fundamental.

Recordemos siempre que, aunque el mundo en el que vivimos se presenta hostil en algunas ocasiones, la verdadera batalla se halla en el interior de nosotros y es contra nuestra falta de fe. La fe en Dios nos fortifica y nos prepara para superar cualquier reto que se nos plantee, ya sean enfermedades, problemas laborales, necesidades materiales, etc.

“Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”.

La ayuda de Dios es infinita. Él nos acompaña y nos da el valor y el auxilio que necesitamos hasta en las situaciones más adversas de la vida, sosteniéndonos con su mano derecha, que es la que simboliza la santidad y la justicia. Aquel que sea sostenido por el Señor a través de la fe jamás será derribado por los demonios.

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